martes, 13 de mayo de 2008

Batería de Cenizas

Situada en el monte del mismo nombre, en una cota de 307 metros. Se accede por una carretera de piedra machacada de pendiente suave y piso muy irregular.


A su entrada se encuentra una monumental portada, fundida en hormigón, inspirada en el Templo de los Guerreros de las ruinas Chichén-Itzá, correspondiente al estilo Maya-Tolteca. Sus gigantescas serpientes emplumadas representan a Kulkucán, nombre maya de Quetzalcoarl. Tienen la cabeza en la base y los crótalos como capiteles.


El resto de construcciones que forman el conjunto son: los túneles y estancias que forman los fosos; los talleres generales de la batería; los puestos de mando telemétrico y de observación y los edificios sueltos para alojamiento, vida y servicios del personal allí destinado.



Para cada pieza de cañón (son dos) existen las siguientes estancias: sala de máquinas, chillera de proyectiles, depósito de pólvora, cámara de carga y almacén de repuestos. Además está la estación central con dirección de tiro y su correspondiente grupo electrógeno.


Hay una salida subterránea para emergencias, que da salida al exterior por el monte, bajo una de las piezas.


Esta batería fue artillada (construida) a mediados de los años 30, durante la dictadura de Primo de Rivera, y fue dotada con dos cañones Vickers de 38,1 cms., con un alcance de 35 kilómetros y unos proyectiles cargados con 18 kgs. de T.N.T. y de 885 kilos de peso, cuya efectividad quedó ampliamente demostrada en la Guerra Civil Española.. Realizan sus últimos disparos el 12 de Junio de 1.981, dejando de estar en activo en 1.994 a consecuencia del llamado "Plan Norte".


Las piezas de los cañones fueron subidas hasta su emplazamiento desde la bahía de Portmán por medio de una máquina locomóvil movida por vapor de agua que se le llamó "La Cotorruela". Agregar por último que estos cañones tienen unos hermanos gemelos en la otra batería de Castillitos, en el Cabo Tiñoso.