martes, 13 de mayo de 2008

Turismo Cartagena - Castillos. Castillo de La Atalaya

Situado en el Monte Atalaya de la Sierra de Pelayo, en el Barrio de la Concepción, sobre una cota de 242 metros de altura.

Forma parte del plan de fortificación del puerto y ciudad de Cartagena, trazado por Pedro Martin Zermeño en 1766, y modificado por Llobet en 1770.

La construcción definitiva del castillo de La Atalaya fue dirigida por el ingeniero militar Mateo Vodopich según el plan de Zermeño. Las obras empezaron en 1773 y cuatro años más tarde ya protegía el castillo a la ciudad.

Convenía que fuera fuerte puesto que, apartado de la ciudad, difícilmente podía ser socorrido en caso de asedio. Así que se proyectó de forma trapezoidal, con cuatro baluartes en sus extremos y orientado hacia el puerto. Rodeado de foso seco y contraescarpa con empalizada por tres de sus partes, donde hay las correspondientes plazas de armas.


En el centro del recinto se levantan los edificios para el alojamiento de su guarnición, y en el lado N del almacén los víveres y municiones, con un gran aljibe en el patio central.

Construido en dos alturas. La planta baja, que es maciza, es de traza pentagonal con cinco baluartes, uno en cada vértice y, está rodeado de un "foso seco" con su correspondiente contraescarpa. Se accede a esta planta mediante una puerta "en recodo" practicada en la cara derecha del baluarte SUR. Una vez franqueada la puerta se penetra en una especie de "Zaguán" con un puente levadizo que cortaba las escaleras de acceso a las explanadas de la primera planta.

La segunda planta está constituida por un edificio con sus "bóvedas a prueba". Para acceder a las terrazas superiores existe una escaleras de caracol de la que han desaparecido varios escalones, víctimas de expolios.

 En la guerra Cantonal de 1873-1874 se le llamó "El Castillo de la Muerte" y tuvo un importante papel en la defensa de la Plaza, haciendo más de 2.000 disparos con las 24 piezas de artillería con que contaba. Acabó rindiéndosa al ejército sitiador el 10 de enero de 1874, acto considerado por muchos como una traición.

En enero de 1968 fue dado de baja y entregado al Ministerio de Hacienda. 2 de sus cañones se conservan en el Parque de Artillería.

Castillo de La Atalaya