martes, 13 de mayo de 2008

Turismo Cartagena - Castillos. Castillo de Los Moros

Situado a una cota media de 53 m sobre el nivel del mar, en el cerro de este nombre, fue construido entre 1773 y 1778 como elemento del Proyecto Zermeño para la fortificación de la plaza de Cartagena: "un retrincheramiento en forma de obra coronada que contendrá 18 cañones y se guarnecerá con 200 hombres que podrán relevarse diariamente, con la misión de hostilizar al enemigo que se aproximara a la plaza desde el E y para evitar que ocupase esta altura dominante del frente oriental de la muralla".

Constituye un bello ejemplar de la arquitectura militar del siglo XVIII en España, muy interesante por tratarse de un hornabegne doble, raro en nuestra geografía.

En el Proyecto de Defensa de 1860, al definirse los campos atrincherados, quedó prácticamente fuera de uso, siendo ocupado por una guarnición, por lo que no se propusieron obras de importancia, tan sólo la construcción de alguna barbeta y la reparación de la caponera simple que lo une a la plaza.


En 1901 se declara su inutilidad y se le incluye entre las que pueden enajenarse, cediéndolo el Ministerio de la Guerra en 1929 a la ciudad de Cartagena, encontrándose desde entonces en un total abandono.

Está constituido por dos grandes baluartes en los extremos de la construcción y otro central, unidos por una amplia muralla, de forma que presenta dos frentes de fortificación, E y O. El baluarte central queda a mayor altura que los extremos, por lo que los tramos de muralla tienen una marcada pendiente. El frente O, orientado a la plaza, corresponde a la gola, escarpada, rocosa y de difícil acceso. Al pie de la cara interna del baluarte N se abre una puerta que, por una escalera con peldaños, da acceso a la fortaleza.

El frente E está orientado al campo, con ladera suave, de tierra y de fácil acceso, pero presenta un mayor relieve, excepto en el centro, por lo que los lienzos de la muralla quedan mejor flanqueados. En el lienzo S se abre otra puerta, que con igual disposición que la anterior constituye un segundo acceso a la fortificación.

Todo el campo de la construcción es de sillarejo, salvo los ángulos de los baluartes que se forman con grandes sillares. Por la parte superior del muro de baluartes y muralla corre un cordón de piedra, sobre el que existe un muro ciego en los tramos de muralla y almenado en los baluartes.

Sobre la fortificación se levantó un cuerpo de guardia y almacenes de artillería y munición. Un amplio foso se extiende a lo largo del frente E que rodea a los baluartes, dejando en el del N un amplio portalón.