viernes, 9 de mayo de 2008

Anfiteatro romano de Cartagena




Gran edificio de espectáculos, construido (en una primera fase) a mediados del siglo I a.C., siguiendo los esquemas de otros edificios itálicos en la vaguada entre el monte Concepción (Mons Esculapio) y Antiguones (Mons Hefaistos), aprovechando el desnivel de la ladera oriental del primero.
Para la construcción de este edificio, uno de los más antiguos de este tipo en Hispania, se tuvo que desmantelar buena parte del modesto barrio de fundidores (monte de Vulcano) de esta parte de la ciudad en época púnica y romano republicana.

El anfiteatro romano es el monumento de la antiguedad de Cartagena más conocido entre los eruditos y estudiosos entre los siglos XVI y XIX, ya que sus estructuras quedaron visibles hasta la construcción, entre 1853 y 1854, de la actual Plaza de Toros sobre sus ruinas. Ya Francisco Cascales, en su "Discurso de la ciudad de Cartagena" (1598), nos informaba de que Juan Bautista Antonelli, en 1577 y para la construcción de la muralla de la ciudad, proyectó su demolición.
Durante el siglo XVIII, aunque se prolongaron hasta el siguiente, se produjeron numerosas intervenciones en la zona donde se halla situado -conocida tradicionalmente en la ciudad con el sugestivo nombre de "antiguo- nes"- que, en mayor o menor medida, debieron afectar a su estado de conservación. Intervenciones que consistieron en:
  • La construcción del Hospital Militar y su anfiteatro de autopsias (1749-1768)
  • La construcción del Cuartel de Infantería (1783-1796)
  • La utilización de sus ruinas como cementerio del citado hospital (1766-1786)
  • La apertura de la calle Gisbert (1878-1893)
  • y, lógicamente, la construcción del coso taurino (1853-1854).

Dada la existencia de ese edificio decimonónico superpuesto sólo ha podido ser excavado parcialmente, aunque ello no ha impedido documentar buen número de muros radiales de apoyos a las bóvedas (delimitando estancias completas) y otros muros curvilíneos de cierre del edificio. También hay restos de pilares para el apoyo de una galería de soportales al exterior de la construcción.
Asimismo se han efectuado catas en el ruedo del coso actual que han descubierto la arena del anfiteatro a 4.5 mts. de profundidad y un "podium" que lo delimitaba, de unos 2 mts. de altura, sobre el cual de apoyan las primeras gradas de la "cavea".
En la actualidad, los restos del anfiteatro que pueden ser visitados son los existentes en los sectores sureste y suroeste. En el primero (entre la plaza de toros y el hospital, que en la actualidad acoge la Universidad Politécnica de Cartagena) se encuentra un gran lienzo de cimentación del muro externo o de cierre, con un alzado que oscila entre 2 y 7 metros. En él se abre una bóveda-vomitorio, que ha sido reconstruida, bajo la que corre un sistema de doble alcantarillado, empleado seguramente para el desague de pluviales del interior del edificio y que llevaría las aguas hasta el mar.
Por otro lado, en el segundo de dichos sectores (entre la plaza y la calle Gisbert) se alzan muros radiales, la entrada suroeste del eje mayor y habitaciones ("carceres") conexas entre sí y con una altura de 4,5 metros, estando todo ello construido, sin apenas cimentación, sobre la roca del monte.

Los datos obtenidos en los últimos años por sus excavadores (José Pérez Ballester y María del Carmen Berrocal) les han permitido establecer una serie de hipótesis sobre las características del edificio. Se trataría de una construcción realizada a base de materiales diversos -pero con predominio de las areniscas ("tabaires") de canteras locales y las andesitas de cabezos cercanos a la ciudad- forrando un potente preparado de "Opus caementicium". Al estado actual de nuestro conocimiento se ha podido determinar que presenta una planta elíptica con unas medidas exteriores de 96,60 por 77,80 metros y de 55 por 37 metros en lo que a la arena se refiere, y que tendría una capacidad entre 10.000 y 11.000 espectadores.
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