viernes, 9 de mayo de 2008

Cueva del Caballo (Isla Plana)

Está situada frente al Cabezo de La Panadera, en las proximidades de Isla Plana, entre 37º 30' 38" de latitud N y 1º 11' 11" de longitud W, cerca de la Bahía de Mazarrón, en la rambla del Cañar, a dos kilómetros de su desembocadura al mar, en el término municipal de Cartagena, aunque por razones geográficas puede decirse que pertenece a la comarca natural del Golfo de Mazarrón, delimitada entre Cabo Tiñoso y Puerto de Mazarrón.

La cueva, enclavada a una cota de 135 metros sobre el nivel del mar y orientada al SSW., se presenta bajo la protección de una gran visera en parte derrumbada y formada por calizas dolomíticas de edad Triásica, debiendo superar los aproximadamente 50 metros de desnivel que la separan del lecho de la rambla a través de una fuerte pendiente que en ocasiones supera los 45º.

Desde su interior se domina el centro de la Bahía de Mazarrón y una gran parte de la rambla del Cañar, que discurre encajada en grandes trechos a causa de las laderas, dando lugar a un hermoso valle presidido por el Tajo de Peñas Blancas, con paredes lisas y verticales de hasta 100 metros de caída a plomo cerca de la cumbre.



Se trata esta cueva de un tipo de asentamiento cuya elección, en razón de las condiciones favorables que en él concurren, parece sobradamente justificada. La existencia de un manantial próximo, las condiciones orográficas del valle que domina, la proximidad al mar y su excelente orientación son elementos inequívocamente favorecedores del hábitat.

Considerando la superficie disponible, unos 40 metros cuadrados, el número de habitantes potenciales, en base a los cálculos que hizo S. Cook en 1972, podría oscilar entre 7 u 8 personas, aunque si tenemos en cuenta la superficie adicional de los pequeños abrigos que la rodean, este número podría ampliarse al menos hasta 25 ó 30 individuos.

La cavidad puede estructurarse como una unidad en sí misma con dos compartimentos perfectamente comunicados y de parecidas dimensiones, aunque el mayor, sin duda con mejores prestaciones, debió ser el lugar de ocupación preferencial.

La ocupación del espacio no parece haber necesitado de grandes aditamentos como tampoco de la fabricación de complejas estructuras de cerramiento o protección, ya que su contorno, comunicado con el exterior a través de una pequeña oquedad a modo de ventana, reúne unas excelentes condiciones en este sentido. La circulación por el interior, con un obligado paso entre las dos zonas, se articuló en función de los accidentes del suelo y las paredes, mientras que los recodos más escondidos y alejados sirvieron como lugares de desperdicios.

Algunas acumulación de restos óseos y piedras calcinadas sin disposición aparente indican el desmantelamiento de hogares preexistentes y su posterior arrinconamiento para mantener despejadas las zonas más intensamente transitadas.

En el conjunto sedimentario han quedado las trazas de algunas actividades practicadas por sus moradores: caza, pesca, recolección, marisqueo, trabajo con herramientas y cocinado de alimentos.

Desde el siguiente enlace te puedes descargar un documento .PDF con toda la información sobre la Cueva del Caballo de Isla Plana.

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Cueva del Caballo